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    Protocolos Avanzados para la Radiografía de Cadera en Perros y Gatos

    Guía Técnica para la Radiografía de Cadera en Veterinaria: Protocolos de Posicionamiento y Calidad

    Introducción al Diagnóstico por Imagen de la Cadera

    En la práctica veterinaria moderna de 2026, la precisión en el diagnóstico por imagen es fundamental para el tratamiento de patologías ortopédicas. La radiografía convencional sigue siendo la herramienta de primera línea para evaluar la integridad de la articulación coxofemoral. Este artículo detalla los procedimientos técnicos esenciales para obtener imágenes de alta calidad en perros y gatos, optimizando la detección de patologías como la displasia, la osteoartritis o fracturas subcondrales.

    Protocolos de Posicionamiento: Proyección Ventrodorsal

    Para obtener una proyección ventrodorsal (VD) de excelencia, el posicionamiento de los miembros inferiores es crítico. A menos que exista una contraindicación clínica por trauma severo, se debe realizar una rotación medial de los pies y miembros de aproximadamente 15 a 20 grados. Este movimiento tiene como objetivo situar los cuellos femorales paralelos al plano del rayo central (RC).

    • Estabilidad del paciente: La rotación medial es mucho más sencilla de mantener si se apoyan las rodillas. Para mayor estabilidad, se recomienda el uso de sacos de arena en la zona de los tobillos si el paciente presenta inquietud.
    • Alineación pélvica: Es vital verificar que la pelvis no esté rotada. Para ello, se debe medir la distancia entre las espinas ilíacas anteroposteriores (ASIS) y el tablero de la mesa en ambos lados, asegurando la simetría.
    • Centrado del rayo: El rayo central debe dirigirse al punto medio entre las ASIS y la sínfisis del pubis. En pacientes con pelvis profunda, se debe palpar la cresta ilíaca y ajustar la posición del RC para que su borde superior sobresalga entre 2,5 y 3,8 cm por encima de la cresta.

    Posicionamiento en Proyección Lateral

    La proyección lateral es fundamental para evaluar el perfil de la cabeza femoral y el acetábulo. Para una correcta ejecución, se recomienda el posicionamiento recubierto (decúbito lateral). El plano medio coronal del cuerpo debe estar centrado con la línea media de la rejilla. Es crucial extender los muslos lo suficiente para evitar que el fémur oculte el arco púbico, permitiendo una visualización clara de la zona.

    Un aspecto técnico determinante es la alineación de la columna. Se debe colocar un soporte bajo la zona lumbar para que la columna vertebral quede paralela al tablero. Si la columna se hunde, se producirá una inclinación de la pelvis en el plano longitudinal, invalidando la proyección lateral verdadera. En este sentido, se debe asegurar que las ASIS se encuentren en el mismo plano vertical. Para mayor comodidad y estabilidad del paciente, se sugiere colocar una almohadilla entre las rodillas, manteniendo una rodilla directamente sobre la otra.

    Criterios de Técnica y Uso de Rejilla

    La elección de la técnica depende directamente del tamaño del paciente para minimizar la radiación dispersa y mejorar el contraste:

    • Perros de tamaño mediano/grande (más de 15 cm de cresta ilíaca): Se debe utilizar obligatoriamente una rejilla (grid) con una relación de 8:1 y 110 líneas por pulgada para garantizar la nitidez.
    • Perros pequeños y gatos: En estos casos, la técnica de mesa (sin rejilla) es la preferida para evitar la pérdida de detalle por la baja densidad del tejido.

    Con la tecnología digital actual en 2026, el uso de receptores de imagen fijos o sistemas de radiografía computarizada (CR) permite una mayor flexibilidad. En sistemas CR, el uso de casetes sobre la mesa es el estándar para obtener resoluciones óptimas.

    Control de Calidad y Análisis de la Imagen

    Un examen radiográfico rutinario debe incluir siempre dos proyecciones ortogonales: una lateral y una ventrodorsal con la pierna extendida. Es imperativo incluir las articulaciones de la rodilla (hasta el nivel de la cruz proximal) para asegurar que la patología no se extienda hacia arriba. El análisis debe centrarse en tres pilares:

    • Densidad ósea: Evaluación de la radiolucidez y cambios en la trabeculación.
    • Contornos de la cabeza femoral: Detección de irregularidades o pérdida de la esfericidad.
    • Espacio articular: Evaluación de la amplitud del espacio para detectar procesos degenerativos.

    Aunque la radiografía convencional es excelente para detectar cambios corticales debido a su alta resolución espacial, debe complementarse con RM o TC si se sospechan cambios sutiles en el hueso trabecular o en la médula ósea.

    Javier Montes de Oca
    Revisado médicamente por Javier Montes de Oca Farmacéutico licenciado

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