Todo lo que necesitas saber sobre la tendinitis calcificada del hombro
¿Qué es exactamente la tendinitis calcificada?
La tendinitis calcificada es una afección que se caracteriza por la acumulación de depósitos de calcio dentro de los tendones del hombro. Estos cristales de calcio, al depositarse en el tejido tendinoso, pueden provocar una inflamación significativa en las estructuras circundantes, derivando en episodios de dolor agudo y limitación física. Aunque es una condición que genera mucha preocupación, es un trastorno relativamente frecuente en la consulta de traumatología.
Esta patología afecta principalmente al manguito rotador, un conjunto de tendones fundamentales que conectan la musculatura del hombro con el húmero (el hueso principal del brazo). El lugar más habitual para la formación de estos depósitos es el tendón del supraespinoso, uno de los componentes vitales para la movilidad y estabilidad de la articulación.
Tipos de calcificación: Degenerativa vs. Reactiva
Para entender cómo actuar, es fundamental distinguir entre los dos tipos principales de esta afección:
- Calcificación degenerativa: Es la forma más común y está estrechamente vinculada al proceso de envejecimiento. Con el paso de los años, el flujo sanguíneo hacia los tendones del manguito rotador tiende a disminuir, lo que debilita la estructura del tejido. Al igual que una cuerda que se deshilacha por el uso constante, las fibras del tendón sufren microdesgarros. En un intento del organismo por reparar estos daños, se depositan cristales de calcio, creando depósitos que pueden volverse muy voluminosos.
- Calcificación reactiva: Aunque menos frecuente en su origen, se refiere a la respuesta inflamatoria ante la presencia de estos cristales, generando un cuadro de dolor agudo debido a la presión mecánica sobre los tejidos.
Síntomas principales y sensaciones del paciente
El síntoma predominante es un dolor de intensidad moderada a severa en la zona del hombro. Los pacientes suelen describir la sensación como un ardor punzante. Este malestar no es constante en todos los casos, sino que suele exacerbarse bajo ciertas condiciones:
- Movimientos de elevación: Levantar el brazo por encima de la cabeza suele disparar el dolor.
- Rigidez articular: Una sensación de limitación en el rango de movimiento, dificultando tareas cotidianas como peinarse o vestirse.
- Efecto de pinzamiento: La acumulación de calcio reduce el espacio físico entre el acromion y el manguito rotador, provocando un efecto de "pellizco" que intensifica la inflamación.
Es importante destacar que, según los estudios clínicos más recientes de 2026, se ha confirmado que esta condición no está relacionada directamente con la dieta, la osteoporosis ni con lesiones traumáticas previas, sino que responde a procesos biológicos de reparación tisular y desgaste natural.
¿A quién afecta habitualmente?
La incidencia de la tendinitis calcificada aumenta notablemente a partir de los 40 años. Sin embargo, debido a las exigencias laborales y la actividad física intensa, estamos viendo un incremento de casos en adultos jóvenes que realizan movimientos repetitivos de elevación. La clave para un tratamiento exitoso reside en la detección temprana de la inflamación antes de que los depósitos de calcio se vuelvan demasiado grandes o causen un pinzamiento crónico.
Volver al blog
